Alimentación

Son
muy tragones y tienden a engordar. Debemos tener mucho cuidado
con todo lo que concierne a la comida o alimentación
de nuestro ejemplar, no podemos quedarnos cortos ni alimentarlos
con exceso, puesto que una alimentación precaria no
ayuda a que se desarrolle de manera correcta, y una sobrealimentación
tiene como consecuencia un ejemplar obeso, con la piel recubierta
con una considerable capa de grasa, un estomago flácido,
lo cual llevara a tener un Bulldog amorfo e incapaz de realizar
el más mínimo ejercicio.
Una alimentación equilibrada nos garantizara el desarrollo
eficaz tanto física como psíquicamente de nuestro
perro.
En el Bulldog el secreto, es alimentarlo con un pienso de
buena calidad, y en la medida de lo posible compensar con
el ejercicio las calorías ingeridas es decir que “queme
lo que coma”.
No se debe ceder a los caprichos de un Bulldog que por su
cabezonería lo llevara a estar días sin probar
bocado.
Es importante no darle jamás plátanos, uvas,
patatas o carne de cerdo cruda, ya que son alimentos de difícil
digestión.
No deben ingerir ningún tipo de hueso pues corremos
el riesgo de que nuestro Bulldog tenga problemas intestinales,
o más grave aún que se puedan ahogar masticándolos.
Los cachorros deben repetir su ración de comida diaria
en 3 o 4 veces, para que la digieran mejor, al menos hasta
los 6 meses.
Después con dos tomas será suficiente, y a partir
del año una vez al día, después de haber
realizado el ejercicio físico más fuerte.