Cuidados

El
mantenimiento diario de un Bulldog es simple, como el de otro
perro cualquiera, si aprendéis los pequeños
detalles de como hacerlo, veréis que será una
rutina. El baño en un Bulldog solo deberá realizarse
si es extremadamente necesaria ya que tienen un aceite en
su piel que lo protege de todo. Si se le baña en exceso
se mantendrá limpio durante un corto periodo de tiempo,
ya que los agentes exteriores atacaran mas fácilmente
el manto y la piel se quedará seca, con lo que más
tarde pueden aparecer problemas dérmicos.
Para bañarles hay que utilizar agua caliente incluso
en verano y un champú adecuado, recomendado por un
criador experimentado.
Hay un detalle importante que se debe cuidar a diario, los
pliegues de las arrugas; para ello se utilizara un trapo húmedo
con agua limpia, o toallitas húmedas de bebe; después
de limpiar concienzudamente es imprescindible secar correctamente
– si se forman costras, hay que levantarlas con cuidado
y con la ayuda de vaselina; ésta se aplica y se deja
durante quince minutos, luego se puede volver a intentar dejar
listo el pliegue, Si se raliza a menudo no tendremos ningún
problema.
Cuando se limpien las arrugas repasar sus ojos, las dos uniones
del labio superior e inferior, y por último las orejas;
nos evitara problemas de que se pueda lastimar la cara con
picores molestos, compensándonos el poco tiempo invertido
en su higiene.
También es importante tener cuidado con los espacios
interditales de sus patas y las almohadillas que sobre todo
en época de frió y por los cambios de terreno
y el exceso de humedad que en esta zona no son buenas, se
puede llegar a agrietar produciéndole molestias al
andar, que se pueden evitar con productos que existen en el
mercado para nutrirlas y protegerlos.
El Bulldog ingles es una raza muy fácil de llevar,
ya que su vida gira en torno a su familia, su actividad se
limitara a nuestras costumbres, más que a sus necesidades.
Por esto incentivaremos el ejercicio diario. No es sano para
ningún animal llevar una vida sedentaria. El Bulldog
debe hacer ejercicio desde cachorro para su resistencia al
esfuerzo y su calidad de vida.
Es un buen compañero de viaje, siempre y cuando se
tomen las precauciones necesarias de llevar aire acondicionado
en épocas estivales y una toalla húmeda que
debemos tener a nuestro alcance.
El Bulldog ingles lo pasa bastante mal con las temperaturas
muy elevadas y la muerte más frecuente que se produce
es debido a los “golpes de calor”. Por ello deberá
estar siempre en sitios frescos y aireados y con agua limpia.
Ante la situación antes mencionada deberemos empapar
toallas de agua fresca y colocarlas sobre el lomo del animal
y correr urgentemente al veterinario, es una cuestión
de suerte y rapidez por parte de los propietarios.
Es importante mantener un horario para las comidas y el
ejercicio físico, que nunca se realizara justo después
de comer.
Se adaptara a cualquier clima, pero evitaremos el exceso
de calor y de humedad, ya que debido a su condición
de braquicéfalo (que tiene igual de chato el hocico
que el cráneo) soporta mucho mejor el frío.
Es bueno que pisen suelo de tierra o arena para evitarles
problemas en los aplomos.
No debemos dejar que se convierta en un animal obeso porque
tendrá todos los problemas que ello conlleva, respecto
a la respiración que será complicada, infarto
coronarias y delicado al calor.
Es imperativo que cualquier propietario de un Bulldog,
ya sea cachorro o adulto encuentre y lleve a su perro a
un veterinario hábil y competente que conozca y al
que le gusten los Bulldogs. La mayoría de los veterinarios
no poseen estos rasgos y cualidades. Por ello es muy importante
seguir el consejo del criador que siempre recomendara profesionales
cualificados.
También por supuesto seguir todas las recomendaciones
que os damos los criadores, puesto que siempre están
dirigidas al bienestar del animal.
Yo como criadora me encuentro muy frecuentemente, con la
falta de comunicación entre criador y veterinario,
puesto que muchos de ellos, sin ni siquiera conocer mi trabajo
intentan restarle valor e incluso desacreditar mis indicaciones,
sin ponerse a pensar que todas esas recomendaciones que
yo doy sobre mis perros son fruto de un arduo y elaborado
trabajo, y una experiencia que me viene dada por el día
a día de estar con mis Bulldogs, ya sean adultos
o cachorros, estos últimos habiendo sido asistidos
y reanimados por mi en el parto, lo que hace que desde ese
momento hasta que son entregados a sus nuevos dueños
sigo su crecimiento y desarrollo minuto a minuto, poniendo
de mi parte todo lo posible para que este sea inmejorable.
Por todo ello creo que es muy importante tener en cuenta
el criterio de un criador responsable, que siempre lucha
para mejorar esta raza.