Desmitificación y Falsos Tópicos

Tenemos
que acabar con la mala fama de una vez, explicando que es
un perro con ciertas limitaciones debida a su peculiar forma
física, pero que un Bulldog bien criado, corre, nada
y salta.

Es muy triste para un amante de la raza ver perros muy aparentes,
pero apáticos, que solo se pueden mover para ir a exposiciones.
Hay que criar ejemplares sanos, pensando en darles una excelente
alimentación y el ejercicio físico adecuado
que exige esta raza.
El Bulldog es una raza que nunca ha seguido una moda, si bien
es cierto que en la actualidad ha incrementado él numero
de ejemplares, pero solamente en cantidad no en calidad, debido
a las masivas importaciones de ejemplares procedentes de países
del Este, en su mayoría, sin ningún aporte genético,
valorable, sin tipicidad y nucho menos, y lo más importante,
saludables.
Es necesario romper determinados tópicos como el de
atribuir torpeza a los perros cuya expresión no se
adecua al canon de lo apolíneo, el Bulldog ha tenido
la capacidad de desarrollar una buena inteligencia que solo
frenara su cabezonería.
Tenemos que huir por el bien de la raza de todo lo que no
suponga armonía, proporción y equilibrio en
todas sus características morfológicas, aunque
eso no quita que continue siendo el “feo” más
atractivo del mundo.
El Bulldog no es más enfermizo y delicado que otras
razas. Sin embargo hay que reconocer que es un perro complejo
con una complexión corporal extraña y que
los estándares de Bulldog vigente no le facilitan
su supervivencia.
Otra de las equivocaciones sobre el Bulldog inglés
es considerar que es un perro que babea continuamente, cosa
que no es cierta, puesto que solamente lo hace cuando está
nervioso o muy cansado.
Como amante de esta raza y como criadora lo que busco es
preservarla, pero no a costa de cualquier cosa, si no buscando
su calidad de vida, física y fisiológicamente,
para recobrar su movilidad, su agilidad, en definitiva su
salud y establecer ese binomio tan importante entre ella
y la tipicidad.