¿Qué es la cría?
La
cría del Bulldog ingles es un difícil
"arte", pero el resultado compensa el esfuerzo realizado.
Como he dicho anteriormente criar Bulldogs ingleses es toda
una aventura, porque son extremadamente especiales, eso sí,
en lo bueno y en lo malo, puesto que no tienen absolutamente
nada que ver con cualquier otra raza existente.
Las hembras se han de cubrir a partir
del tercer celo nunca antes. Frecuentemente por no decir
siempre se recurre a la inseminación artificial,
porque debemos dejar a un lado nuestros perjuicios y ser
conscientes que por su constitución el acoplamiento
natural puede ser un poco complicado y a veces traumático,
lo que los somete a situaciones estresantes.
La gestación de una perra suele
durar entre 56 a 62 días. Una vez llega el momento
del parto, que después de muchos
intentos para que se produzca de forma natural y no someter
a la perra a una cesárea de manera gratuita. Mi
criterio como criadora es programarle directamente
en el veterinario, que mediante un test de progesterona
nos indicara cuando los cachorros están maduros para
poder realizarla. Puesto que los resultados son muchísimo
mas beneficiosos para la madre, que es mi prioridad hasta
que nazcan los cachorros, como para estos mismos.
Mi experiencia con los partos naturales
con mis Bulldogs ha sido nefasta, con algunas
excepciones que confirman la regla, claro. Durante muchos
años he intentado ,siempre pensando en el bienestar
de mis perras, dejar actuar a la naturaleza, pero os puedo
asegurar que eso en un Bulldog puede ser contraproducente.
Puesto que me encontraba con perras que efectivamente empezaban
a parir de una forma natural hasta el momento que algunos
de los cachorros, se quedaba encajado en el canal de parto,
debido a su gran cráneo, o por la anchura de sus
hombros, estas circunstancias se daban cuando la madre después
de muchas horas de parto estaba exhausta, sin fuerzas, para
que sus contracciones hicieran salir al cachorro, en este
momento nos vemos en la tesitura de intentar ayudar a expulsar
el cachorro con lo que corríamos el riesgo de que
se produjera un desgarro en su matriz o realizar una cesárea
de urgencia, sin que la perra estuviera en la mejores condiciones
para ello, y temiendo que pudiera ocurrirle algo en la intervención,
por la circunstancia en las que se realizaba. Como anécdota
os diré que esto se producía siempre a altas
horas de la madrugada, puesto que a mis perras les encanta
ponerse de parto a partir de las 11 de la noche y si es
en fin de semana mucho mejor.
Por todo lo que he explicado anteriormente, me reitero en
pensar que la cesárea es la mejor opción
para el parto de mis Bulldogs, aunque me haya costado mucho
tiempo y muchas lagrimas el reconocerlo.
Los cachorros requieren una total atención por nuestra
parte, y hay que estar dispuesto a invertir todo el tiempo
necesario para ello, sea de día o de noche.
En un principio no son capaces de regular su temperatura
corporal por lo que es conveniente que estén los
primeros 21 días en una estancia suficientemente
caldeada.
Los cachorros necesitan mamar los primeros
días cada 2 horas, si se les deja continuamente con
su madre hay que estar vigilando constantemente que ninguno
vaya a ser aplastado. Así los cachorros establecen
su ritmo natural de comer y la madre esta tranquila por
tener sus hijos al lado.
Es muy importante la lactancia natural
en los primeros días de vida, puesto que la primera
leche de la madre (calostro) es muy rica en nutrientes y
produce una buena inmunidad a los cachorros, contra posibles
infecciones.
Hay que observar que todos mamen por igual, y si alguno
se quedara más débil o pequeño, facilitarle
la mejor “mama”, procurando que sus hermanos
no lo desplacen.
A partir de los 25-28 días comenzara
el destete progresivo, lo que en ningún
caso quiere decir apartarlo de su madre.
Nunca es conveniente separar los cachorros de la madre antes
de los dos meses de vida, pues hasta ese momento dependen
de su madre, la cual le enseñara sus primeras lecciones
sobre la jerarquía, y será quien mejor los
socialice.
Nuestro querida “mami” estará
alimentada en abundancia y con productos de buena calidad
y un buen pienso de cachorro, suplementado con calcio y
vitaminas mientras dura el periodo de gestación y
lactancia.
Existen muy pocos criadores de verdad de Bulldog ingles
de pura raza, que puedan enseñar sus ejemplares y
como están criados; puesto que aunque puede parecer
lo contrario por el precio que oscilan los cachorros no
es una raza económicamente rentable de criar.
Puesto que si nos ponemos a sumar los diferentes gastos
que tenemos que realizar antes de obtener la camada, como
pagar la monta con sus respectivas inseminaciones artificiales,
las ecografías, cesáreas, sin olvidarnos de
los índices de mortalidad neonatal que son altísimos,
alimentación, vacunas, microchip y gastos extras
del veterinario para los cachorros, etc... Sin olvidarnos
que hay una parte del trabajo que no se puede cuantificar,
porque no tiene precio, es el esfuerzo para sacar adelante
a la camada, el tiempo invertido, las noches sin dormir,
estar atentos cuando maman para que ninguno se ahogue con
la leche, y tener la suerte de que en todo este camino recorrido
la mayoría sobreviva.
Como amante y criadora de Bulldog desde hace ya unos cuantos
años, llego a la conclusión de que no se puede
pensar en lo lucrativo que supuestamente
tiene que ser la cría de esta raza, puesto que me
atrevo a afirmar que para un criador verdadero, no para
alguien que importa o un revendedor, la cría de Bulldog
fácilmente se convierte en un infortunio en lo emocional
y en lo económico, puesto que conlleva correr riesgos
notables, por no obtener los resultados esperados.
A pesar de todo lo anteriormente expuesto, nosotros como
cuidadores estamos enganchados a esta raza y disfrutamos
de cada una de las camadas que logramos sacar adelante muchas
veces con el pensamiento de que será la última,
hasta que luchemos por la siguiente, junto a nuestras queridas
“mamis”
Es sorprendente ver lo diferentes que son unos
Bulldogs de otros, puesto que aquí entra
en juego las diferentes líneas de sangre
que existen y los cruces que se han realizado entre ellos
dando lugar, a una genética u otra.
Actualmente en España hay muchos ejemplares de buena
calidad en cuanto a tipicidad, que pertenecen a diferentes
líneas de sangre. Pero no todos bajo mi modesta opinión,
poseen el imprescindible binomio - SALUD –
TIPICIDAD, puesto que carecen mas de lo que a mi
gusto deberían, de esta primera parte, y que marcara
la diferencia entre convertir a la persona que adquiera
un ejemplar de unas características, en un dueño
tan solo de un Bulldog que únicamente podrá
moverse para entrar en un “Ring” en cualquier
exposición, o por el contrario en tener un compañero
vital y dinámico para disfrutar, en muchos otros
aspectos de la vida. La decisión es solo nuestra
y esta es nuestras manos.
Para obtener una cría de calidad,
no se ha de masificar puesto que todos mis perros requieren
la atención que merecen. Hay que tener en cuenta
que por el bien de las hembras como máximo se deben
realizar 3 cesáreas o a lo sumo 4,
dejando descansar un celo entre cesárea y cesárea.
Y después de que haya pasado su época reproductora,
darle toda la calidad de vida que se merece, porque nos
ha devuelto con creces todo lo que nosotros les hayamos
podido dar.
Para resumir todo lo anteriormente expuesto yo les lanzaría
como pregunta ¿Cuánto debería
costar un Bulldog?
Bien es cierto que se ofrecen muchos perros a precios
económicos, traídos de países del Este
de Europa o de criadores locales sin escrúpulos,
mejor dicho no se pueden llamar criadores porque no se preocupan
de la transmisión de taras genéticas , nadie
da “duros a cuatro pesetas” puesto que lo que
no nos gastemos en el perro, nos lo gastaremos en el veterinario,
por infinidad de problemas de salud, que conllevan las condiciones
en las que han sido entregados estos cachorros.
Hay que acabar con las perversiones y caprichos
de los criadores irresponsables para revisar los
estándares de las razas caninas a favor de un perro
funcional y sano, que tiene que estar por encima del capricho,
de la exigencia y voluntad del comprador.
Años atrás a la hora de adquirir lo que se
consideraba un buen ejemplar de Bulldog, se buscaba un perro
cuanto más bajito, más cabezón, más
chato, mas arrugado, mas deforme, sin preocuparse por su
salud, bienestar y funcionalidad.
Como criadora que adora esta raza mi objetivo principal
es criar ejemplares sanos y obtener un buen binomio SALUD-TIPICIDAD
que no es en absoluto incompatible
Para obtener ejemplares de calidad en la cría de
Bulldogs, hay que conocer bien la raza, realizar una cría
responsable, evitando cruces que pueden conllevar
malformaciones genéticas, garantizar al Bulldog un
entorno que le permita movilidad, fomentando desde cachorro
la actividad y el ejercicio diario, en un entorno limpio
con aire y sol; aportar a los cachorros los nutrientes,
vitaminas y calcio, puesto que es un cachorro de hueso recio
que necesita musculares.
Sociabilizar adecuadamente al perro desde
su temprana edad, empezando por no realizar destetes traumáticos
y que la camada permanezca el tiempo necesario con una madre
que es lo que mejor realizará dicha tarea.
Evitar la obesidad, en especial la adquirida mediante alientos
inadecuados o fármacos días antes de las exposiciones
. Poner esto en practica es cuestión de empeño
y dedicación, y sobre todo del amor que tu proceses
a tus perros, y los resultados están garantizados.